A Lucía Pérez

Y que la rabia ya no quepa en nuestrxs cuerpxs, Y que salga despedida como una lava volcánica. Y que sólo llorarte, no sea un recurso válido, Y que nos organicemos para cambiarlo todo.

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G20: un circo al servicio del Capital

Si la clase dominante se organiza en cumbres internacionales a través de los títeres presidenciales, ¿por qué no comenzar a organizarnos fuertemente de manera federativa, desde lo micro a lo macro, desde la afinidad, desde lo barrial, desde lo comunal? ¿Por qué no empezar a disputar lo vital desde el territorio, desde los afectos, desde la palabra tanto oral como escrita, desde la alimentación, desde lo artístico, desde la vincularidad anárquica?