Charlas amenas

Se derrite el cemento en una ciudad que socializa el trabajo diario para beneficio ajeno. Diversos uniformes confeccionados para cumplir con un sinfín de tareas laborales se condensan en el pavimento plomizo. ¿Qué tan difícil sería imaginar, pensar e idear una producción colectiva que ponga en marcha todo lo que sea necesario para asegurar las tareas vitales: vestirse, alimentarse, asociarse, armarse, resistir, existir…vivir? ¿Qué tan difícil sería proyectar, concretar y materializar la comunalización de la vida, la revuelta constante, el placer anárquico cotidiano?

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Carta a nuestrxs lectorxs a dos años de haber nacido

Esta es una hoja de desahogo y sinceramiento, un momento de desnudez existencial, un acto de cordura en un mundo de locuras, o de locura en un mundo cuerdo. Escribimos para el continuum. Escribimos para darnos una voz. Una más entre las tantas que aún faltan florecer. Escribimos para organizarnos como pueblo, para fomentar la organización del pueblo. Hoy en día no nos encontramos desorganizades, sino que nos encontramos organizados por el Estado, lo cual es muy distinto.

Editorial (#8)

Asumimos el macrismo como la "necesariedad" de un sueldo, un trabajo, un sacrificio "propio" del existir. Nos creímos que el pagar el pan de cada día hace tanto, que obedecemos, hasta cuando creemos que ejercemos algunas libertades. Olvidamos por qué vivimos, dónde estamos, a qué vinimos. Entre tanto y tanta nada, tanto vacío, esta irrealidad se nos vuelve conocida; nos acomodamos a la inconformidad de nuestras vidas, y como un tsunami que viene desde las profundidades del mismísimo océano  se escucha una voz que se pregunta: ¿Cómo romper todo desde la ternura? ¿Cómo romper todo? ¿Cómo tejer otras tramas desde la ternura?

Abajo el proletariado, viva el comunismo

Quienes no buscan convertirse en una potencia más entre todas las potencias de este mundo, quienes aspiran a destruir todas esas potencias, podrían resumir su programa así: «Abajo el proletariado». Evidentemente, no en el sentido de una oposición a lxs proletarixs en cuanto seres humanos; sino precisamente porque solo rechazando ser unx proletarix es que se puede pensar en ser un ser humano. Lxs revolucionarixs no proponen la mejora de la condición proletaria. Proponen su supresión. La revolución será proletaria por quienes la realicen y antiproletaria por su contenido.

Bancarse la falta

No hace falta decir que el estado actual del mundo es un generador de ansiedades y miedos; el estado económico, el político, el ambiental. Nos encontramos en un momento de severa coyuntura e incertidumbre. Poder relacionarnos de manera sana, poniendo el bienestar mutuo como brújula y dejando que organice el resto de nuestras acciones, no es tarea fácil en un contexto en el que las relaciones se basan en la transacción y conveniencia, pero hay que saber hacerlo.

Breve visita a las pirámides tecno-virtuales

Podríamos considerar que la red permite, desde ciertos puntos de vista, una actividad y comunicación falsa e ilusoria. Falsa porque nos aleja de la práctica del arte del dialogo (aquel en donde no existe la opción de eliminar instantáneamente a quien no piensa como nosotrxs); e ilusoria porque en el fondo lo que buscamos es pertenecer, ocultar la soledad, ser reconocidos y figurar, ver el espejo de nuestras propias opiniones diseñando un “yo” digital. Pero de ilusión puede que haya más… porque cuando ingresamos a una red social percibimos la sensación de que acabamos de entrar a un “lugar”.