Solidaridad con la resistencia en Colombia

Frente al terrorismo del Estado colombiano, la digna rabia de miles de personas se materializa en las calles e intenta visibilizar el repudio no solo contra el proyecto de la reforma tributaria —que fue retirado y provocó, además, la salida de Alberto Carrasquilla del Ministerio de Hacienda—, sino contra el agronegocio, contra toda la estructura uribista y contra un genocidio estatal que intenta silenciarse desde hace años.

El aguante del acampe (frente al monstruo)

Desde hace casi tres meses en una plaza del centro de esta ciudad cada vez más hostil, hay un acampe. Varias carpas que lograron instalarse luego de doblegar las negativas del gobierno de la ciudad. Permanecen y circulan. Acompañando esta lucha tanto aquellxs familiares de detenidxs que pueden hacerlo, que se animan a hacerlo como personas y organizaciones que se solidarizan y conmueven con esta lucha.

La respuesta del Estado frente al reclamo por vivienda digna es más policía

Faltan pocas horas para el mediodía y en las calles céntricas de San Justo se va a vivir una demostración, de manual, de lo que es el Estado. Aplazamiento, desarticulación y represión son algunas metodologías con las cuales los uniformados (con y sin fierro) van a intentar dominar la situación en este día de lucha por la tierra para vivir y contra las violencias policiales-empresariales.

Comuna de París: 150 años viva en la memoria

Paris, Francia. 18 de marzo de 1871.El descontento popular desde el fracaso francés en la guerra franco-prusiana, la cual internacionalistas de ambos países trataron de evitar, está en su punto culmine. Adolph Thiers, presidente provisional de la Tercera República Francesa, que había negociado el armisticio con el canciller alemán Otto Von Bismarck semanas antes, ordenó al ejército recuperar los cañones almacenados en los parques de artillería en los barrios de Montmartre y Belleville. Con las mujeres a la cabeza, el pueblo parisino y la Guardia Nacional, se interpusieron. Los generales de Versalles ordenaron a sus soldados disparar sobre la multitud, pero sus subordinados, desobedeciendo la orden del gobierno y sumándose a la voluntad popular, los bajaron de sus caballos y los fusilaron. Esa fue la chispa que encendió la pólvora. Comenzaba así la primera revolución de la clase trabajadora, la que encendió la llama de la esperanza y la lucha de les explotadxs y desposeidxs, la de quienes ya no querían restauración de la monarquía ni república, una de las causas de discusión y escisión entre socialistas y anarquistas en la Primera Internacional. Ese 18 de marzo, hace 150 años, nacía la Comuna de París.

Anti-editorial (#14): Destruyamos la espera

La realidad es asfixiante, aunque siempre habrá fisuras. El movimiento es constante y todo lo que se mueve, choca. En un impulso rebelde por visibilizar estas fisuras, una compañera se pregunta —nos pregunta— “¿Cómo no dejarse desganar por una maquinaria que nos quiere tristes, desanimadxs y aisladxs?”, y encuentra una posible respuesta frente a esto: algo que resquebraja a los enemigos son las alianzas. Rechazo y movimiento. Alianzas y afectos.

Rompamos todo

¿Cómo establecer algunas críticas sin deslegitimar las luchas? ¿Cómo no dejarse desganar por una maquinaria que nos quiere tristes, desanimadxs y aisladxs?

Si algo conviene seguir levantando es la discusión sobre cómo queremos vivir – y cómo no queremos vivir- que los feminismos han logrado priorizar y que está mostrando que, sobre todo en la intimidad, ya no se soporta lo que antes sí se soportaba. Pero no nos alcanza y queremos más.

Esto necesita concretarse

¿No estamos gritando Ni una menos desde el 3 de junio de 2015? ¿Cuántos gritos más? ¿Cómo podemos tolerar estas cifras y que el “mayor representante de los argentinos” se nos ría así en la cara atribuyéndose el fin del patriarcado? ¿Cuántos asesinatos más? ¿Cuántos asesinatos más necesitamos para reaccionar?

No es pasto quemado, es monte nativo ardiendo

Estuvimos por San Marcos Sierras. Un lugar que se dice que se trata de la segunda población hippie de la Argentina, detrás de El Bolsón, por supuesto. Se dice también de las tensiones entre pobladorxs cordobesxs y quienes eligen San Marcos para vivir. Se sabe del cuidado por las prácticas ecoambientales que conviven con el turismo progre y jipichic, y con quienes viven de eso. Se sabe que hace muchísimos años allí se experimentan prácticas de solidaridad y de otras formas de producción y economía que hacen a otras maneras de vivir.

La ilusión de los mamíferos: un tiempo sin Estado

La novela La ilusión de los mamíferos de Julián López construye una relación entre dos amantes que se opone a la mercantilización de lo vital, que establece límites a la cosificación de la vida y, como respuesta a ello, forja breves pero intensos diálogos, prácticas de amor apasionantes y una vincularidad que desarrolla una vida más vivible en torno al deseo improductivo no sujeto al engranaje mercantil. La ilusión de los mamíferos, a través de una narrativa intensa que fluye por el campo del deseo, edifica un tiempo desmercantilizado, un pliegue disruptivo, un resquicio improductivo condensado en las relaciones dominicales donde el Estado no llega.

Polvo de estrellas

“Lo contrario se pone de acuerdo,

y de lo diverso la más hermosa armonía,

pues todas las cosas se originan en la discordia”

dijo Heráclito,

y estaba en lo cierto,

¿acaso para que haya vida no hubo primero una explosión?